Saturday, April 24, 2010

Ajedréz

Hace algunos días tope con una novela de Arturo Pérez Reverte que se llama La Tabla de Flandes, y para no variar con la últimas que he leído, tambíen es de suspenso, ya antes había leído otra obra de Pérez Reverte, hijole no recuerdo si se acentúa su segundo apellído, aunque supongo que si, bueno, divago, en realidad el libro anterior que leí fue la Reina del Sur, cuyo título es bastante seductor, y su contenido fue una verdadera sorpresa para alguien como yo que estaba en ayunas sobre la forma de escribir de su autor, sobre todo por que... bueno prejuicios de uno, que cree que solo un autor latinoamericano podría absorber la cultura, el lenguaje, las emociones y el sentido de algunos localismos, (como los corridos norteños, el sentido de algunas frases, esas cosas), cuando en realidad, como diríamos tomó un puñado de tierra norteña, y como alfarero le dio una forma bella, fresca, dura, a veces brutal, que se agradece mucho; Oh, no, otra vez me fuí por otro rumbo, en realidad deseaba hablar de La Tabla de Flandes, que es un libro no muy grueso, que trata acerca de una pintura antigua elaborada por un maestro flamenco, la cual representa una partida de ajedrez, juego que impregna todo el libro hasta hacerlo en realidad una partida, y un ensayo sobre el mismo, y sobre como cada jugada implica un crimen, una decisión y la busqueda del verdadero jugador.

Sobre todo el libro me recordo los jugadores de los que sólo había escuchado como Capablanca, Fischer, Karpov, Kasparov, y a un jugador que hace tres años que no veo, y de quien nunca pude aprender a jugar como él , lo que llamaba " juego ciencia", mañana serán tres años y en el librero aún ocupan lugar libros como "150,000 Aperturas", "El Problema Poesía de Ajedréz", "Grandes Jugadas de Maestros Rusos", hasta un libro que habla de un tal Filidor quien jugaba en el siglo XVIII. Cuanto lo extraño, espero que allá en el cielo tenga muchas magnificas partidas.

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